25/05/12

Podría ser nuestro

Era el sonido del piano o las cuerdas de la guitarra lo que hacía que se moviera así. Era brisa, meciéndose de un lado a otro, con los ojos cerrados, sus labios rojos. El vinilo también daba vueltas, como el reloj, ese tic-tac infinito ¿O era mi corazón?

Ella, con la máxima tranquilidad, con toda la que yo carecía, bailaba en medio del salón. Daba pequeños pasos de un lado a otro, se la veía concentrada, parecía que ya no estuviera en frente de mí, había viajado a otro mundo. Un mundo desconocido, sin pasado, sin tiempo. No sé que me molestaba más, si  la facilidad que tenía ella para soñar o que yo jamás podría estar en ese universo inventado. Podría ser nuestro, pensé.
Ven, me dices. Tú o el viento que golpea a la ventana. Ven, me repites. Y me levanto, me acerco, e intento ser tan suave como tú, posar mis manos en tu cintura con delicadeza. Y no bailo, tiemblo. Tú me llevas a mí, ordenas mis pasos, mis movimientos. Somos tan distintos... Podrías ser como el piano de esta canción, dulce, delicada... Y yo... yo soy una tuba, más grave e irascible. 
Poco a poco me dejo llevar, siento que desaparezco, que por un instante me fundo en la melodía y en tu piel. Y ya no estoy nervioso, ni en mitad del salón bailando, nada tiene un sentido lógico. Pero sigo a tu lado. 

Creo que cuando me dijiste 'Ven' no era una invitación para bailar, sino un billete de ida para ese mundo tan loco que te inventaste.
Grey Glitter Pointer